Colecho Hasta Cuando

Colecho Hasta Cuando

Reflexiones y dudas en torno al colecho: ¿hasta cuando?

La crianza natural es una experiencia increíble. Las que son madres primerizas y pongan en práctica estas técnicas de crianza, verán como el crecimiento y la educación de su hijo o hija se convierte en algo mucho más fácil y natural de lo que se habían contando. Verán como las  “terribles” u “horribles” experiencias de los primeros meses con el bebé no son más que una forma errónea de entender cómo tratar la llegada de una nueva persona a la familia.

Por otro lado, las que ya son madres pueden haber oído hablar de estas técnicas o esta concepción de la maternidad y estar pensando en incorporarla a la crianza de sus hijos, o estar pensando en “cambiar el chip” para su segundo o tercer bebé, y están en el lugar correcto! Como he dicho muchas veces, esto no es para todos pero si optan por esta práctica del colecho y lo hacen de una forma segura sé que no se arrepentirán.

Realmente, no podemos hablar de una “nueva manera” de crianza, ya que lo que conocemos como “crianza natural” es simplemente una recopilación y defensa de rutinas de crianza infantil que han estado con nosotros desde la antigüedad, y que, simplemente, habíamos olvidado o se habían denostado por teorías que nos pusieron en su contra.

Sin embargo, esta recuperación de estas técnicas de crianza infantil suponen el surgimiento muchas dudas, inseguridades y momentos de inquietud para las mamás. Tomemos como ejemplo el colecho, y acerquémonos a una de las dudas, reflexiones y frustraciones más frecuente de todos los que se acercan al colecho: ¿hasta cuando realizarlo?

¿Hasta cuando el colecho?

¡La duda del millón! ¡Del millón de personas que cada día nos la plantean! Fuera de bromas, el hecho de hasta cuando mantener el colecho es una de las dudas más frecuentes entre las madres que optan por primera vez por esta técnica de lactancia.

Con el corazón en la mano, tengo que decirles una gran verdad: no hay una respuesta única, verdadera y “buena” a esta pregunta. Si acaban de empezar con el colecho, no se desesperen al leer esto, no significa que no haya respuestas. Simplemente significa que cada familia es un mundo único y que no existe una respuesta clara, absoluta y válida para determinar la duración del colecho.

Colecho hasta cuando finaliza la lactancia

Como hemos venido hablando en esta página, el colecho es algo íntimamente relacionado con el período de lactancia del bebé. Colecho y lactancia van de la mano, y por eso los ritmos de alimentación del bebé nos van a ayudar a entender cuándo podemos dejar de realizar el colecho.
Hay muchas familias que, según avanza la lactancia, se van dando cuenta de que el colecho comienza a ser menos necesario. Cuando el bebé comience a distanciar sus comidas, quizá ya no sea tan incómodo para los padres levantarse a atenderle como al principio, cuando el bebé va a despertar y pedir alimento muchas veces.

Yo te aconsejo ir escuchando a estos ritmos biológicos y mantener el colecho hasta que deje de ser cómodo o necesario para ti y para el bebe. Si te sigues sintiendo cómoda con el bebé en tu cama, continúa con la practica. Muchos niños muestran que necesitan más espacio o más calma en la habitación para dormir bien, y quizas ese sea un buen momento para comenzar la trancisión a su propia cama.

En la gran mayoría de los casos que yo conozco (y en mi experiencia personal), el colecho ha sido practicado hasta que el niño haya dejado de lactar.

Colecho más allá de la lactancia

Oirás voces, leerás estudios y múltiples experiencias de madres que mantienen el colecho mucho más allá de la lactancia. Insisto: esto se trata de crianza, de amor y de compartir tu vida con la nueva vida que ha llegado para cambiarlas por completo.

Hay muchos estudios que salen en defensa de mantener el colecho más allá de la lactancia, porque, de nuevo repetimos, hasta cuando mantener el colecho no tiene una respuesta única. Lo importante es que, aquellas que decidan mantenerlo mientras sus hijos crecen hasta los 4, 5, 6 años… saben que no hay nada malo en ello por lo que parecen apuntar los expertos. Hay que olvidarse de tabús sociales que nos han inculcado durante años sobre el hecho de que los niños duerman con los padres.

Nuevamente, la decisión dependerá de ti y del comportamiento de tu bebe.

La transición del colecho a la cuna

Si estás leyendo este artículo es porque, o has empezado a realizar colecho con tu bebé y no tienes ni idea de cuándo pararlo, o ya has avanzado en el colecho y te preocupa cómo ir dejándolo, y es por eso que quiero ayudarte.

Ante todo, como siempre te recomiendo, lo mejor es tener paciencia, tranquilidad y avanzar paso a paso para no provocar tensiones en el momento en que decidas que vas a comenzar la transición desde el colecho a dormir en camas diferentes los padres y el bebé, es decir, en la transición del colecho a la cuna.

Algunos otros consejos que te serán de utilidad:

  •  Este es un proceso que debe ser natural. Lo pedirá o la madre o el niño, sus propios cuerpos. A uno u otro le puede resultar más dificil al principio, pero pronto verán como todo vuelve a un ritmo natural que todos entienden.
  • Puedes apoyarte con medidas progresivas de transición, como la utilización de cunas de colecho especiales o comenzar con marcar una separación más grande entre los padres y el bebé en la propia cama de colecho.
  • Escucha a tu cuerpo (especialmente el de la madre) y al del bebé. ¿Te notas los pechos demasiado hinchados porque han bajado las tomas de lactancia? ¿El bebé no descansa cómodamente en la cuna? Estén atentos los primeros días de transición y poco a poco irán observando estas señales que normalmente pueden pasar desapercibidas pero que se ven en seguida poniendo un poco de atención.
  • Puedes acostarte con tu bebe en su nueva cama y esperar hasta que se quede dormido/a las primeras semanas de transición para que el proceso no sea tan drástico. (Esto es algo que yo he hecho)

Para finalizar, quiero de nuevo insistir en que sientas este proceso con toda la naturalidad posible, creas que eres capaz de completarlo con éxito y no te dejes llevar por las dudas y frustraciones. Lo mejor para ver hasta cuando el colecho es mantener la calma y dejarse llevar por los sentimientos de la madre y el bebé.

Por supuesto, dudar es cosa de humanos, y por eso nos encanta atender tus dudas y preguntas como esta. Puedes preguntarnos en los comentarios de este post si tienes otras preguntas, o, ¿por qué no nos cuentas cómo fue en tu caso la transición del colecho a la cuna? ¿cómo decidiste hasta cuando mantener el colecho?

Colecho Seguro: 10 Pasos para Dormir con tu Bebe de Forma Segura

Colecho Seguro
¿Cómo empezar? Si sientes que tu bebe no descansa bien en su cuna o que actualmente irse a dormir se convierte en una pesadilla para todos, ¿porqué no probar algo que naturalmente calmará a tu bebé y tendrá además beneficios positivos para toda la familia?

El colecho es un gran cambio y no es para todo el mundo. Hay tantas formas de criar hijos como padres en el mundo y descubrir si el colecho es la solución ideal en tu caso depende solo de ti. Si sientes que quieres probarlo sigue estos consejos simples para para practicar dormir en “cama familiar” de forma segura.

Colecho Seguro: 10 Cosas a Tener en Cuenta para Hacerlo seguro.

  1. NO al alcohol, drogas o medicamentos. Es muy importante asegurarse de que nada está afectando tu capacidad para sentir la presencia de tu bebé en la cama. Esto significa abstenerse del alcohol antes de ir a la cama, no tomar drogas y no tomar medicación que pueda interferir con tus sentidos.
  2. NO al Cigarrillo. Fumar representa un riesgo significativo para los bebés (en términos de muerte súbita, asma y otras enfermedades). Idealmente los padres no deben fumar en la habitación donde el bebé dormirá o está durmiendo.
  3. NO agregar más personas o animales a la cama: No se recomienda compartir la cama con un bebe y ademas otro niño, mascota o adulto que no pueda darse cuenta de la presencia del bebé. No es seguro tener un bebé durmiendo con otros niños o animales domésticos, ya que pueden fácilmente comprometer su seguridad.
  4. Sacar todas las “obstrucciones” del camino: Asegurate de sacar todo tipo de almohadas, cojines o muñecos de peluche. Deja solo lo que imprescindible para una noche de sueño. Mantas, edredones, almohadas y otra ropa de cama para adultos presentan un riesgo de asfixia para el bebé. Si necesitas utilizar una manta te recomendamos cambiarla por una sábana o manta ligera y utilizarla hasta la cintura haciendo dormir al bebé más arriba, fuera de la manta.
  5. Tener un colchón firme: Es importante que la superficie donde vaya a dormir el bebé sea plana y firme, evita colchones muy suaves o de agua. El problema con las superficies suaves es que pueden ocasionar que el bebé se hunda corriendo el riesgo de obstruir sus vías respiratorias.
  6. Controlar espacios donde el bebe pueda quedar atrapado: Corre la cama para que solo quede un lado disponible y colocate del otro lado así te asegurarás de que tu bebé no ruede fuera de la cama. Las camas de adultos están diseñadas para adultos y no para los bebés. Esto es muy malo, teniendo en cuenta que más del 70 % de los padres traen a sus bebé a la cama con ellos en algún momento. Como resultado de ello, es importante que tengas cuidado de cualquier grieta u otros espacios en los que el bebé podría llegar a atascarse.
  7. NO intentar el colecho en otras superficies diferentes a camas o colchones: Dormir en un sofá o sillón no es seguro. Es demasiado fácil para que el bebé se caiga o se atasque y se asfixie.
  8. NO dejar al bebé solo en la cama desatendido: Tu bebé podría caer fácilmente. No dejes que tu bebé duerma sobre una almohada ni pongas almohadas a su lado. Él puede rodar fuera o ser cubierto por alguno de los pliegues de la misma almohada. Si no vas a estar en la habitación, pon a tu bebe en un lugar seguro, como un moisés o una cuna, hasta que regreses.
  9. NO abrigar al bebe de más: Viste a tu bebe con ropas livianas a la hora de acostarse. El contacto contigo y con tu cuerpo aumentara de forma natural su temperatura. Si tu te encuentras cómoda con la temperatura del ambiente, él de seguro también lo estará.
  10. Ten en cuenta tu estado físico, no lo intentes si estás con mucho cansancio o con alguna enfermedad que pueda comprometer tu habilidad de atender al pequeño. Si te sientes con mucho cansancio o agotamiento, presta más cuidado que de costumbre ya que tu agotamiento extremo puede resultar en que prestes menos atención y termines rodando sobre el bebé o cosas por el estilo. Si realmente no te sientes con energías para hacerlo es mucho mejor que tu bebé duerma en una superficie separada, pero todavía en la misma habitación.

Colecho Seguro: Otras Aclaraciones Importantes

Las personas que son extremadamente obesas deben asegurarse de no crear un “hueco” en el colchón que podría convertirse en una grieta peligrosa para el bebé y su respiración. El pelo excesivamente largo debería recogerse, para evitar que se enrede alrededor del cuello del bebé. Ten en cuenta de no llevar ropa o joyas que puedan hacer que el bebé se sofoque o enredarse. Y, también se recomienda no usar perfumes u otros productos perfumados en la cama, ya que esto puede afectar la capacidad del bebé para respirar con claridad.

Por último, el colecho no siempre funciona y algunos padres simplemente no quieren dormir con su bebé. Y eso también está bien. No te conviertes en mejor o peor padre por hacerlo. Pero si sientes que quieres darle una oportunidad, inténtalo. Si funciona y es una experiencia agradable para toda la familia, continua. Si no, prueba otras cosas pero recuerda, no hay receta mejor que la que funciona para ti y para tu bebe.

Y tu, ¿has probado el colecho? ¿Qué experiencias puedes contarnos? Dejanos tu comentario más abajo, nos encantaría escucharte (y si crees que esto puede servirle a otra persona, compartelo!)